Presupuesto semanal para principiantes

Presupuesto semanal para principiantes

Vale, aclarado: sin saludos. Empecemos. Meterle mano al dinero da miedo. Sobre todo cuando sientes que cada fin de semana tu cartera se adelgaza sin explicación. Pero vamos a cambiar eso. Un presupuesto semanal no es una camisa de fuerza, es un mapa para que tu sueldo deje de escaparse por los resquicios del “total: 47,50€” del sábado por la noche. Sin dramas, sin sentarte horas a hacer cuentas imposibles. Solo tú, tu café matutino y un sistema que funciona. No necesitas ser un genio de la hoja de cálculo. Solo necesitas saber por dónde empezar.

Índice

Tu primer presupuesto semanal: el plan sencillo para tomar el control de tu dinero

Dar el primer paso hacia una vida financiera organizada puede parecer abrumador, pero la clave está en empezar con algo manejable: tu presupuesto semanal. A diferencia de un plan mensual, que puede sentirse lejano y abstracto, un presupuesto por semanas te permite hacer un seguimiento mucho más preciso de tus gastos y ajustar el rumbo rápidamente. Lo importante no es privarte de todo, sino ganar consciencia de a dónde va tu dinero. Piensa en este proceso como un juego de estrategia en el que tú eres el que mueve las fichas, no al revés. En esta guía, desglosaremos los pasos para que construyas tu primer presupuesto semanal sin complicaciones, con herramientas sencillas que puedes empezar a usar hoy mismo.

¿Por qué un presupuesto semanal es mejor para empezar?

Para un principiante, la semana es un periodo de tiempo mucho más fácil de visualizar y controlar que un mes entero. Cuando planificas tus gastos de lunes a domingo, evitas la sensación de que el dinero se te va de las manos durante las primeras semanas del mes. Además, este método se alinea perfectamente con la frecuencia de cobro de muchos salarios (quincenal o semanal) y con tus rutinas de compras, como llenar la despensa o pagar el transporte. Al acortar el horizonte de planificación, reduces la ansiedad y aumentas tu capacidad de reacción: si te equivocas una semana, tienes la oportunidad de corregirlo en la siguiente, sin que todo tu plan financiero se desmorone. Es la escuela de entrenamiento perfecta antes de saltar a metas financieras más grandes.

Los 3 pilares para construir tu presupuesto semanal desde cero

Para no complicarte la vida, tu primer presupuesto semanal debe asentarse sobre tres conceptos básicos. El primero es el ingreso semanal disponible: calcula cuánto dinero NETO (después de impuestos o descuentos) recibes cada semana. Si tu pago es mensual, simplemente divide esa cantidad entre 4.33 semanas. El segundo pilar son los gastos fijos y variables. Los fijos son inamovibles (alquiler, suscripciones, seguros), y debes pagarlos apenas recibas el dinero. Los variables son los que más se te pueden escapar (comida, ocio, transporte). El tercer pilar, y el más importante para un principiante, es la regla del 50/30/20 semanal: destina un 50% de tu ingreso semanal a necesidades, un 30% a deseos y, lo más crucial, un 20% al ahorro o deuda. No te saltes este 20% aunque sea pequeño; es el músculo financiero que estás empezando a desarrollar.

Errores comunes que debes evitar en tu primera semana de presupuesto

El mayor error de un principiante es intentar ser demasiado estricto o detallado desde el día uno, lo que provoca frustración y abandono. No intentes registrar cada chicle o café que te tomas si eso te abruma; empieza por categorías grandes como supermercado y transporte. Otro fallo clásico es olvidar los gastos hormiga: esos pequeños pagos recurrentes que parecen insignificantes pero que, sumados a la semana, pueden comerse tu presupuesto de ocio o ahorro. Por último, no te castigues si te pasas del límite en una categoría. El objetivo del presupuesto no es la perfección, sino la conciencia. Si gastaste de más en salir a cenar, ajústalo la próxima semana reduciendo el ocio. La flexibilidad y el aprendizaje continuo son tus mejores aliados en este viaje.

Cómo elaborar un presupuesto semanal para principiantes: guía paso a paso

¿Cómo crear un presupuesto semanal para principiantes sin complicaciones?

Entender el manejo del dinero como un acto de cuidado personal, no de restricción, es el primer paso para un presupuesto semanal que fluya con la vida, no contra ella. Para un principiante, la clave está en la simplicidad: un presupuesto semanal no debe ser un libro de contabilidad, sino un mapa ligero para saber hacia dónde va cada moneda durante siete días. Comienza por elegir un día fijo, como el domingo o el lunes, para sentarte cinco minutos. Toma un papel o una nota digital y escribe tus ingresos netos de esa semana (lo que realmente recibes después de impuestos). Luego, enumera los gastos fijos inevitables: renta o hipoteca (si se paga semanal), transporte, servicios básicos, deudas mínimas. Después, asigna un monto para gastos variables esenciales como comida y artículos de limpieza. El truco está en usar el método de los sobres o sus versiones digitales: divide el efectivo o las categorías en cajas invisibles. Si te sobran 50 euros después de lo esencial, decide conscientemente si van a una caja de ahorro, ocio o imprevistos. No intentes ser preciso al céntimo; redondea al alza los gastos variables para tener un colchón. La primera semana solo observarás, la segunda empezarás a ajustar. Lo importante no es el número exacto, sino la conciencia de que cada decisión de gasto es un espejo de tus prioridades.

Identifica tus gastos hormiga sin culpa

Los gastos hormiga son esos pequeños desembolsos diarios que, por su tamaño, pasan desapercibidos pero al final de la semana forman una montaña. Para un principiante, cazarlos no debe ser un ejercicio de culpa, sino de curiosidad. Durante una semana, anota todo lo que compres por menos de cinco euros: un café, un snack, una suscripción diaria de un juego, el billete de autobús extra porque no caminaste. No los juzgues; solo observa. Al séptimo día, suma esos montos. Verás que, sin cambiar nada, descubres patrones. Luego, pregúntate: ¿Cuál de estos me da verdadero placer o alivia una necesidad real? y mantén esos. El resto, busca alternativas: preparar café en casa, caminar 20 minutos o compartir suscripciones. La lista te revelará que no necesitas eliminar todo el placer, solo elegir cuáles hormigas merecen quedarse.

  1. Anota durante 7 días cada gasto menor a 5 euros sin modificarlo.
  2. Al final de la semana, agrupa los gastos por tipo: café, transporte, snacks, etc.
  3. Elige conservar solo un 30% de esos gastos que más disfrutes y elimina o sustituye el resto.

Asigna un día para revisar y ajustar sin estrés

Un presupuesto semanal no es una camisa de fuerza; es un instrumento flexible que respira contigo. Por eso, designa un momento fijo cada semana, por ejemplo los sábados a media mañana, para una revisión de diez minutos. En ese rato, siéntate con tus apuntes y compara lo que planeaste gastar con lo que realmente gastaste. No te castigues si te excediste en una categoría; solo anota la diferencia y pregúntate si fue por un imprevisto (una reparación del coche) o por un deseo (una cena no planeada). Si fue un imprevisto, busca en la semana siguiente una categoría de la que puedas restar, como entretenimiento. Si fue un deseo, evalúa si vale la pena incluirlo como parte fija la próxima semana. Este ritual convierte el presupuesto en un diálogo honesto contigo mismo, donde cada error es un dato, no un fracaso.

  1. Elige un día y hora fijos (ejemplo: sábado 10:00 am) para tu revisión semanal.
  2. Compara tus gastos reales con los planificados usando colores: verde (correcto), amarillo (ligero exceso), rojo (excedido significativamente).
  3. Ajusta las categorías para la semana siguiente basándote en estos datos, moviendo fondos de una a otra según sea necesario.

Automatiza ahorros pequeños para crear hábito

El mayor desafío para un principiante es recordar ahorrar cada semana. La solución no es la fuerza de voluntad, sino la automatización. Configura una transferencia automática desde tu cuenta principal a una cuenta de ahorro el mismo día que cobras o recibes tu ingreso semanal. No importa la cantidad: puede ser el 5% de tus ingresos o un monto fijo como 10 euros. Lo crucial es que ocurra sin que tengas que pensarlo. Este acto mecánico transforma el ahorro en un gasto más, pero uno que te paga a ti mismo primero. Al ver crecer ese fondo poco a poco, sentirás una calma interior que ningún gasto impulsivo puede dar. El hábito se construye repitiendo el gesto, no mirando el saldo. Con el tiempo, ese pequeño acto se convierte en un ancla emocional que sostiene tu economía semanal.

  1. Programa una transferencia automática recurrente el mismo día de tu ingreso semanal.
  2. Empieza con un monto mínimo (3-5% de tus ingresos) que no sientas que te falta.
  3. Revisa cada mes si puedes aumentar ese monto en un 1% sin afectar tu flujo diario.

¿Cómo crear un presupuesto semanal efectivo para principiantes?

Crear un presupuesto semanal efectivo para principiantes es la puerta de entrada a tomar el control de tu dinero sin sentirte abrumado. La clave está en simplificar el proceso y enfocarte en lo que realmente importa: saber cuánto entra, cuánto sale y asignar un propósito a cada euro. Empieza anotando todos tus ingresos netos de la semana, ya sea tu sueldo, trabajos freelance o dinero de otras fuentes. Luego, lista tus gastos fijos esenciales, como el alquiler o la factura del teléfono, pero recuerda que algunos son mensuales, así que divídelos entre cuatro para obtener su versión semanal. Después, identifica tus gastos variables, como la comida o el ocio, basándote en los últimos meses. Resta los gastos de los ingresos y asigna cada excedente a metas concretas, como ahorrar para un viaje o un fondo de emergencia. No se trata de restringirte, sino de decidir activamente dónde quieres que vaya tu dinero cada semana. La consistencia es tu mejor aliada: revisa tu presupuesto cada domingo o lunes por la mañana, ajusta sobre la marcha y celebra las pequeñas victorias. Con solo cuatro semanas, pasarás de sentir que el dinero se te escapa a dirigir tu economía con confianza.

Identifica tus ingresos y gastos semanales con precisión

El primer paso para un presupuesto que funcione es tener una foto clara de tu flujo de dinero. No puedes gestionar lo que no conoces. Para un principiante, la trampa común es subestimar los gastos pequeños que se acumulan durante la semana, como el café diario o los snacks. La solución es ser metódico: registra cada transacción durante una semana completa sin juzgarte. Usa una app simple, una hoja de cálculo o incluso un cuaderno; lo importante es la exactitud. Divide tus gastos en dos categorías claras: fijos (como el gimnasio o el transporte) y variables (como la compra del supermercado o las salidas). Al conocer tu número real, puedes establecer un límite semanal que se ajuste a tu realidad y no a una idea idealizada.

  1. Anota todos los ingresos netos que recibes en una semana, sin excepción.
  2. Registra cada gasto durante siete días, por pequeño que sea, usando un método que te sea cómodo.
  3. Crea dos listas: gastos fijos semanales (dividiendo los mensuales entre 4) y gastos variables semanales.

Asigna prioridades usando la regla del 50/30/20 adaptada a la semana

Una vez que tienes tus números claros, el siguiente paso es darle un propósito a cada parte de tu ingreso sin complicarte la existencia. La conocida regla del 50/30/20 es perfecta para principiantes porque es fácil de recordar y de aplicar. En versión semanal, destina el 50% de tus ingresos a necesidades esenciales: alquiler, comida, transporte, servicios públicos. El 30% va a deseos o gastos personales: ocio, cenas fuera, suscripciones de entretenimiento. El 20% restante se reserva para ahorro o pago de deudas. Al hacerlo cada semana, evitas la tentación de gastar de más en la primera mitad del mes y luego luchar para llegar a fin de mes. Si tus gastos fijos superan el 50%, ajusta temporalmente desde la categoría de deseos hasta que puedas renegociar o reducir esas necesidades. Esta estructura te da un marco claro sin microgestionar cada céntimo.

  1. Calcula el 50% de tus ingresos semanales para cubrir necesidades como vivienda, alimentos básicos y transporte.
  2. Reserva el 30% para deseos: salidas, caprichos, ropa o suscripciones de entretenimiento.
  3. Destina el 20% restante semanal al ahorro o a reducir deudas, aunque sea una cantidad pequeña.

Ajusta y revisa tu presupuesto cada semana para mantener el rumbo

Un presupuesto no es una camisa de fuerza, sino una herramienta viva que se moldea a tu vida. Los principiantes suelen abandonar porque el primer intento no es perfecto. La clave es la flexibilidad. Al final de cada semana, dedica diez minutos a comparar lo que planeaste con lo que realmente gastaste. Pregúntate: ¿en qué categoría me excedí? ¿tuve algún ingreso imprevisto? ¿algún gasto fue sorpresivo? Ajusta las cantidades para la siguiente semana en consecuencia. Por ejemplo, si gastaste más en comida porque invitaste a amigos, reduce un poco el ocio la semana siguiente. Este proceso de revisión te enseña a ser consciente sin culpa y fortalece tu habilidad para anticipar gastos. Con el tiempo, desarrollarás un instinto natural para presupuestar sin esfuerzo.

  1. Al final de cada semana, compara tu gasto real con el presupuesto planeado en cada categoría.
  2. Identifica una desviación positiva o negativa y decide un ajuste para la próxima semana.
  3. Anota cualquier gasto inesperado y considera crear una categoría de imprevistos para futuras semanas.

¿Cómo aplicar la regla 50/30/20 en un presupuesto semanal para principiantes?

La regla 50/30/20 es una herramienta simple para organizar tu dinero semanalmente, dividiendo tus ingresos en tres categorías: necesidades (50%), deseos (30%) y ahorro (20%). Para un principiante, el primer paso es calcular tu ingreso neto semanal (lo que realmente recibes después de impuestos). Si ganas 400 dólares a la semana, aplicarías 200 para necesidades, 120 para deseos y 80 para ahorro. Puedes usar una aplicación de presupuesto, una hoja de cálculo o una libreta para registrar cada gasto. La clave es revisar tus gastos al final de la semana para ajustar las cantidades si es necesario, asegurándote de no exceder los límites. Empieza con lo básico: identifica tus gastos fijos (como comida o transporte) y asigna el resto según la regla.

1. Cómo calcular tu presupuesto semanal con la regla 50/30/20

Para aplicar la regla, primero necesitas conocer tu ingreso neto semanal, que es el dinero disponible después de impuestos. Divide este total en tres partes: el 50% para necesidades (gastos básicos e inevitables), el 30% para deseos (gastos personales y entretenimiento) y el 20% para ahorro (incluyendo deudas). Por ejemplo, si ganas 500 dólares a la semana:

  1. Necesidades: multiplica 500 por 0.5 para obtener 250 dólares. Esto cubre alquiler, servicios, comida, transporte o seguros.
  2. Deseos: multiplica 500 por 0.3 para obtener 150 dólares. Esto incluye salidas a cenar, suscripciones, compras no esenciales o hobbies.
  3. Ahorro: multiplica 500 por 0.2 para obtener 100 dólares. Esto va a un fondo de emergencia, inversiones o pago de deudas.

Revisa tus gastos semanales pasados para ajustar estas cifras y asegurarte de que el 50% sea realista para tus necesidades básicas.

2. Estrategias para mantener las categorías equilibradas cada semana

Mantener el equilibrio requiere revisión constante y pequeños ajustes. Usa una aplicación de finanzas o un cuaderno para anotar cada gasto diario, y al final de la semana, compara los totales con tus límites. Si gastas demasiado en deseos, reduce compras impulsivas o busca alternativas gratuitas. Para el ahorro, automatiza transferencias a una cuenta separada justo después de recibir tu pago. Aquí hay pasos prácticos:

  1. Necesidades: prioriza pagos como facturas antes de gastar en deseos; si el total supera el 50%, busca formas de reducir costos (como cocinar en casa o usar transporte público).
  2. Deseos: asigna un tope diario, por ejemplo, 15 dólares para cafés o entretenimiento, y usa efectivo para controlar mejor los gastos.
  3. Ahorro: programa una transferencia automática semanal de 50 dólares (si tu meta es 20%) el mismo día que recibes tu ingreso para no olvidarlo.

Si una semana gastas menos en necesidades, puedes mover el sobrante a ahorro o deseos, pero evita exceder los límites generales.

3. Ejemplo práctico para un principiante con ingresos semanales variables

Si tus ingresos cambian cada semana (por trabajos freelance o horas extra), usa un promedio de las últimas 4 semanas como base. Supón que ganas entre 300 y 500 dólares por semana. Calcula un promedio de 400 dólares y aplica la regla: 200 para necesidades, 120 para deseos y 80 para ahorro. Ajusta semanalmente según el ingreso real. Por ejemplo:

  1. Necesidades: si ganas 350 una semana, destina 175; si ganas 450, destina 225. Siempre prioriza lo esencial, como comida o transporte.
  2. Deseos: cuando el ingreso sea bajo (350), limita los deseos a 105; cuando sea alto (450), permite hasta 135. No uses dinero de ahorro para cubrir deseos en semanas flojas.
  3. Ahorro: en semanas de ingreso alto (450), ahorra 90; en semanas bajas (350), ahorra 70. La flexibilidad te ayuda a mantener el hábito sin estrés.

Revisa cada domingo tu ingreso real y reasigna las cantidades para mantener el equilibrio semanal.

¿Cómo estructurar un presupuesto semanal para ahorrar $5000 dólares en tres meses siendo principiante?

Vamos al grano. Ahorrar 5,000 dólares en tres meses significa guardar unos 1,667 dólares al mes. Si trabajamos con semanas (12 semanas en total), necesitas ahorrar aproximadamente 417 dólares por semana. Suena fuerte, pero con un presupuesto bien estructurado y disciplina, es posible incluso si empiezas desde cero. La clave está en dos cosas: primero, saber exactamente cuánto dinero te entra y sale (sin autoengaños). Segundo, hacer recortes drásticos en gastos que no son necesarios, aunque duela. No se trata de dejar de vivir, sino de elegir en qué gastas. Aquí te dejo el esquema semanal infalible para un principiante: Paso 1: Calcula tu ingreso semanal neto. Si te pagan quincenal o mensual, divide esa cantidad entre el número de semanas. Ejemplo: si ganas 2,500 dólares al mes, son unos 625 dólares a la semana. De ahí, tu meta es separar 417 dólares apenas recibas el dinero. Esto se llama pagarte a ti mismo primero. Paso 2: Enumera todos tus gastos fijos semanales (renta, transporte, comida básica, deudas). Lo ideal es que no superen el 50% de tu ingreso. Si ya con 417 dólares de ahorro te queda muy justo, necesitas aumentar ingresos (trabajo extra, vender cosas) o reducir gastos fijos (compartir renta, cambiar plan de celular). Paso 3: Usa el método de sobres o cuentas separadas. Físicamente, pon 417 dólares en un sobre o transfíérelos a una cuenta de ahorros que no toques. El resto del dinero (208 dólares en el ejemplo) es para vivir esa semana. Si te gastas todo en tres días, toca ajustar. La regla de oro: antes de comprar algo no esencial, espera 24 horas.

Calcula tu presupuesto semanal realista sin fallar

Para que funcione, necesitas un presupuesto que refleje tu vida real, no uno de fantasía. Si normalmente gastas 100 dólares a la semana en salidas a cenar, no puedes recortar eso a cero de golpe porque vas a abandonar. Mejor hazlo por etapas. Primero, registra durante una semana exactamente a dónde va cada centavo (usa una app o libreta). Luego, identifica los gastos hormiga: café de 5 dólares diarios son 35 a la semana, que multiplicado por 12 semanas da 420 dólares. Esa cantidad es casi una semana de tu meta de ahorro. El chiste es encontrar tres o cuatro gastos así y eliminarlos o reducirlos a la mitad. Si tu sueldo no da para ahorrar 417 dólares semanales, entonces debes buscar ingresos extra, como vender ropa o hacer trabajos freelance. No hay atajo.

  1. Haz un registro de gastos diarios durante 7 días para ver patrones. Ejemplo: en transporte público gastas 20 dólares a la semana, pero si caminas dos días, ahorras 8 dólares.
  2. Identifica tres gastos no esenciales que puedas reducir, como suscripciones de streaming (15 dólares) o compras de antojo (10 dólares). Eso suma 25 dólares semanales.
  3. Si aun así no llegas a los 417 dólares, busca una fuente de ingreso extra, como dar clases de algo que sepas o hacer entregas en bicicleta. Con 10 horas extra a la semana a 15 dólares la hora, tendrías 150 dólares más, suficiente para cubrir el déficit.

Elimina gastos hormiga y duplica tu ahorro semanal

Los gastos hormiga son pequeños escapes de dinero que apenas notas, pero en conjunto te roban cientos de dólares al mes. Una membresía de gimnasio que no usas (40 dólares al mes), el café de la mañana (30 dólares al mes), las comidas por delivery cuando tienes flojera de cocinar (60 dólares al mes). Sumados, son 130 dólares mensuales, que divididos entre 4 semanas dan 32.5 dólares semanales. Si los eliminas, te acercas a los 417 dólares. La estrategia es hacer una lista de todo lo que pagas sin pensarlo y cancelarlo o reemplazarlo por versiones más baratas. Por ejemplo, prepara café en casa (cuesta 0.50 dólares contra 5 dólares) y cocina en lote los domingos para no pedir comida. Cada pequeña decisión suma. En tres meses (12 semanas), ahorrar 32 dólares por semana se convierten en 384 dólares. Casi una semana entera de tu meta.

  1. Haz una lista de 5 gastos hormiga comunes en tu vida. Por ejemplo: agua embotellada (7 dólares semanales), snacks en la máquina (5 dólares), apps de pago (3 dólares). Total: 15 dólares.
  2. Reemplázalos por alternativas gratuitas o más baratas. Usa un termo para agua, lleva fruta de casa, cancela apps que no uses. Ahorro: esos mismos 15 dólares.
  3. Automatiza el ahorro de ese dinero: cuando evites un gasto, transfiere el equivalente a tu cuenta de ahorros. Así ves el progreso real. Ejemplo: si no compraste café por 5 dólares, mueve 5 dólares a tu meta.

Usa la regla 50/30/20 para principiantes pero ajustada a tu meta

La regla clásica dice: 50% para necesidades, 30% para deseos y 20% para ahorro. Pero tú necesitas ahorrar mucho más del 20% para lograr 5,000 dólares en tres meses. Por ejemplo, si ganas 2,500 dólares al mes, el 20% serían 500 dólares, y en tres meses juntarías solo 1,500 dólares. No funciona. Entonces, adapta la regla: convierte el 20% en 67% para ahorro (1,667 dólares mensuales), y deja solo 33% para necesidades y deseos combinados (833 dólares). Esto implica un sacrific

Preguntas frecuentes

¿Cómo empiezo a hacer un presupuesto semanal si nunca lo he hecho?

Empieza anotando todos tus ingresos fijos de la semana, como tu salario o mesada. Luego, lista tus gastos esenciales: comida, transporte y servicios básicos. Resta los gastos de los ingresos para saber cuánto te queda para ahorros o caprichos. Usa una libreta o una app simple. La clave es registrar cada euro desde el primer día. Así ves patrones y evitas sorpresas.

¿Cuánto debo ahorrar cada semana como principiante?

Un objetivo realista para principiantes es ahorrar al menos el 10% de tus ingresos semanales. Si ganas 500 euros, guarda 50. Si te parece mucho, empieza con el 5% y sube gradualmente. Lo importante es convertir el ahorro en un hábito automático. Puedes transferir esa cantidad a una cuenta separada justo después de cobrar. Verás cómo crece sin esfuerzo.

¿Qué hago si mis gastos semanales superan mi presupuesto?

Revisa tu lista de gastos y busca categorías donde puedas recortar. Quizás gastas demasiado en cafés para llevar o en suscripciones que no usas. Reduce esos gastos variables temporalmente. Si el problema es recurrente, ajusta tu presupuesto futuro asignando más dinero a necesidades reales. Recuerda: un presupuesto es una guía flexible, no una camisa de fuerza.

¿Cómo manejo gastos imprevistos en medio de la semana?

Crea un fondo de emergencia semanal mínimo, aunque sean solo 10 euros. Cuando surja un imprevisto, como una reparación del coche o un medicamento, usa ese fondo en lugar de desviar dinero de otras categorías. Si no tienes fondo, prioriza: reduce gastos no esenciales como entretenimiento o delivery durante los próximos días. Aprenderás a ser flexible sin descarrilar tu plan.

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Día de la semana Presupuesto asignado Gasto real Diferencia (Sobrante/Faltante) Notas
Lunes $50.00 $48.50 +$1.50 Comida y café
Martes $35.00 $35.00 $0.00 Transporte y almuerzo
Miércoles $25.00 $30.00 -$5.00 Gasto inesperado en farmacia
Jueves $40.00 $38.00 +$2.00 Cena en casa
Viernes $60.00 $65.00 -$5.00 Salida con amigos
Sábado $70.00 $68.00 +$2.00 Súper y mercado
Domingo $20.00 $15.00 +$5.00 Entretenimiento en casa (streaming)